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Hogar de la Empleada General San Martín - Fundación Eva Perón

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Título

Hogar de la Empleada General San Martín - Fundación Eva Perón

Descripción

El edificio de once pisos revestido en mármol, con imponente escalera de acceso, fue amueblado y decorado con un lujo y buen gusto llamativos. Los regalos que recibió Eva en su viaje a Europa decoraron esta institución, como por ejemplo una valiosa mantilla de Murcia, que se extendía sobre un piano de cola; porcelanas de Sévres, tapices y pinturas, sillas Luis XV tapizadas en finos brocatos de seda, etc., etc. Objetos que a la caída del peronismo, en septiembre de 1955, fueron rematados en una subasta privada, celebrada en 1956, a puertas cerradas, entre las nuevas autoridades del gobierno de facto. El Hogar de la Empleada estaba destinado a albergar a mujeres del interior que llegaran a Buenos Aires para trabajar, tenía capacidad para 500 personas y para el acceso se requería no ganar un sueldo mayor a $ 500.- ( el sueldo mínimo de una empleada era de $ 300.- para 1949) y no tener familiares directos en Capital Federal. Se les cobraba una mensualidad mínima que se fijaba con relación al ingreso de la pensionista, en concepto de derecho de pensión. Nueve pisos estuvieron destinados a dormitorios y cada uno de ellos tenía un estilo decorativo característico, por lo cual un piso era el vienés, otro el provenzal, otro el francés, otro el moderno, etc. Uno en particular fue muy llamativo “el piso de las novias”, que fue totalmente blanco en pintura y decoración y albergó a las pensionistas próximas a casarse y que abandonarían el Hogar a la brevedad. En todos los casos los dormitorios eran dobles pero tenían un anexo con un salón que permitía cierta privacidad a quienes compartían el dormitorio. El último piso estuvo destinado a consultorios médicos y odontológicos, para la atención gratuita de las pensionistas. La terraza se ambientó como solarium para disfrutar del sol en sus reposeras y mecedoras. El edificio contaba también con biblioteca, sala de costura (donde también se dictaban cursos), sala de música, donde funcionó el radiofonógrafo, con una completa colección de discos de pasta, y también el cinematógrafo sonoro. Cabe aclarar que todas las habitaciones contaban con la imprescindible radio, ya que por entonces no existía la televisión. La sala de música resultó por demás lujosa y lo fue por sus columnas revestidas en espejos, que le daban un aspecto muy selecto y refinado.

Tema

Fundación Eva Perón
Trabajadoras
Hogar de empleada

Fecha

1949

Cobertura

Editor

Servicio Internacional Publicaciones Argentina (SIPA)

Creador

Colección del historiador Roberto Baschetti

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